Overload

¿Cómo más decirle a ese momento de ofuscación momentánea mezclado con claridades permanentes que nace de estar en un país extraño, no escuchar algo remotamente parecido a tu idioma, que una rata se cruce en tu camino, ver alguien cagando en la calle al pie de un tugurio de casitas de lata, recordar un te lo dije anterior y la certeza de que este viaje necesita la mente abierta?
Y no es que las escenas anteriores no se puedan ver en mi propia ciudad, lo que me confronta es mi reacción. Estoy en un lugar donde muchas de nuestras normas occidentales simplemente no aplican y eso me devuelve de tajo a pensar en que muchas de las que llamamos comodidades solo enmascaran formas de hacer más basura, producir más contaminación, generar ciclos de consumo interminable y un largo etcétera de problemas que no se solucionan simplemente con un poco de agua para limpiarse.
Primera prueba superada, respiro, me río, y me reto por ahora a tratar de vivir con un poco menos de esa enfermiza pulcritud occidental. Solo un poco menos.

Bot para twitter

Estas son las notas rápidas sobre la instalación y configuración de un bot para enviar trinos, la primera parte estaba originalmente en la página de HackBo sin embargo por los cambios en la plataforma, la información que estaba ahí, no está disponible por el momento. Teniendo en cuenta que este bot es útil para algunas tareas de “activismo digital” he decidido replicar esa información en esta entrada de mi blog y extender la entrada original con las anotaciones del script y de los archivos necesarios para la configuración del bot.
Mis agradecimientos a @kmilo y @gpmeneses que en su momento me ayudaron con la primera configuración que hice de este bot.
Installation
apt-get install bti
Configuration

Now you have the command bti available on your shell and you have to complete the OAuth authorization process to be able to post on your twitter account.

First create your configuration file as:

# comments are allowed in the bti config file
# rename this to ~/.bti so that you do not need
# to constantly enter your account name and/or
# password on the command line every time you send
# a message.
account="your account"
password="your password"
host=twitter
# Example of a custom laconica installation
#host=http://army.twit.tv/api/statuses
logfile=.bti.log
action=update
#user="your proxy user"
#proxy="http://your proxy address:port"
#shrink-urls=yes

and put it in ~/.bti.
Consumer key and secret
You should register a new application to have access at your twitter following this link: https://twitter.com/apps/new.

  •  Application name: choose a different name from bti because that is already choosen.
  • Website: http://gregkh.github.com/bti/
  • client without callback
  • Application type: Read and Write

Twitter will give you the two keys you need and You will put these at the and of your .bti config file as:

consumer_key=ambarabaciccicocco
consumer_secret=trecivettesulcomò

Then try your first run:

$ bti

You will be prompted to browse a specific link and past back the pin you see. Then you will be asked to add other two rows in your configuration file and  when you have done it, well all the process is completed! with the command:

$ echo "tweet what you want" | bti --debug

You will be able to tweet all you want from the shell!

Script

Create your Script file as:

#!/bin/bash 

echo start: $(date) >> /var/log/bti.log 
echo >> /var/log/bti.log 

pausa=300 
for line in $(seq $(wc -l tweets.txt | awk '{print $1}')); do 
    tail -n +$line tweets.txt | head -n 1 | bti --debug >> /var/log/bti.log 
    sleep $pausa 
    bti --action user --user $(tail -n +$line retweets.txt | head -n 1) | head -n 1 | sed 's/\[\(.*\)\]/RT @\1/' | bti --debug >> /var/log/bti.log 
    sleep $pausa 
done

and put it in ~/tweets.sh

Create your tweets file as:

This is my first tweet using bti
This is my second tweet
Now a third one

and put it in ~/tweets.txt

Create your retweets file as:

myfavorytwitteraccount
anothergreattweeteraccount

and put it in ~/retweets.txt

Execute the script using ./tweets.sh

El robo de los bienes comunes

Luego de meterse en los cuentos del activismo por el software libre y la cultura libre. Uno se da cuenta que la idea de los bienes comunes no es nueva y no se refiere solo al problema de la tecnología o las obras digitales sino que es mucho más profunda y pasa por problemas tan serios como el agua.

El agua es un bien común. No solo porque es necesaria para la vida, también por que en aquellos lugares donde se concentra o fluye apaciblemente uno se conecta con la naturaleza y ese disfrute también es un bien común.

Hoy me enteré que uno de esos lugares de encuentro del que disfrutaba en mis idas a @VivirEnLaFinca está en peligro de muerte. No se trata solo del verano que azota la región por está época, sino de un uso indebido y abusivo de nuestros bienes comunes. Alguien drenó a punta de motobomba y mangeras el agua de Charco Azul. Hay evidencias del ultraje y una solicitud de acción por un derecho de petición instaurado ante CorTolima.

Ese charlo era ¡El Charco! con mayúscula y signos de admiración. Con su pequeña cascada, su lugar para clavados, sus piedras para asolearse, fue durante los últimos años una parada fija en nuestras visitas a la finca. Y no solo nosotros íbamos. El rastro de fogatas, algunos papeles y envoltorios de mecato nos indicaban certeramente que también era un lugar concurrido por otros habitantes de la región.

Ver el estado en que está este lugar duele, ver que aunque se ha interpuesto un derecho de petición para que CorTolima visite la zona y tome acciones no han hecho nada aun, duele más. Evidenciar como alguien toma para si algo que nos pertenece a todos es una muestra de esa voracidad tan propia de corporaciones y monopolios que se repite a pequeña escala cuando median intereses no tan claros pero posiblemente con algún tipo de lucro por medio.

Esperamos acciones, esperamos el regreso del agua, esperamos que esto no se repita, pero sabemos que esto está pasando con muchos lugares y bienes comunes sin que ni siquiera nos enteremos o podamos hacer algo. Este post es solo un llamado a la solidaridad y a no dejar caer en el olvido esos otros bienes comunes que son tan vitales como el agua o los espacios para el esparcimiento.

Charco Azul - Enero 2012

Vista de Charco Azul en enero de 2012. Y eso que también estábamos en sequía.

Charco Azul - Septiembre 2012

Vista de Charco Azul en septiembre de 2012. Después de ser drenado.

No hay lugar como el hogar

Mientras disfruto de la hamaca durante las últimas horas de lo que en la práctica han sido mis vacaciones más largas en años, no puedo evitar pensar sobre esa necesidad incesante que desde hace muchos años tengo de la idea de hogar. No casa, a veces ni siquiera familia (por lo menos no en el sentido consanguíneo) sino de esa construcción a veces absurda de lazos con personas y lugares que lo hacen sentir a uno finalmente perteneciente a algo. Para mí, esa es una añoranza vieja, la de encontrar un lugar en el mundo, pero en el mundo doméstico ese de las charlas profundas en la sala, las chanzas intrascendentes, las risas compartidas, el de las comidas y la discusión por la lavada de la loza.

A veces, en ese afán moderno, en medio de la tecnología, los computadores, el correo, los afanes del trabajo, el transporte, hasta el activismo mismo que me caracteriza, esa necesidad de creer que se ayuda en algo a cambiar el mundo que me hace meterme en empresas locas como RedPaTodos o IndignateCo, pierdo de vista estas pequeñas cosas que parecen intrascendentes y al final son las  más importantes como el hogar o la familia.

Acá, en la finca me siento como en mi hogar, en Bogotá con mi gata me sé en mi hogar. En el fondo, en los dos sitios logro encontrar ese sentimiento de calma interior, no el letargo, algo más tenue que parece facilitar las reflexiones y aclarar los propósitos.

Acá, en la hamaca, viendo los guaduales, escuchando a Fredy que me alega que escriba un cuento sobre Yala y Yalo un par de niños que nunca fueron, me siento en calma. En Bogotá, con Bastet durmiendo a mi lado me siento en calma también.

Los más cercanos saben que estas venidas a la finca dejarán de ser visitas y mis estadías en Bogotá empezarán a ser eso, viajes de trabajo, ocio o placer y con suerte una mezcla de los tres. Venirme a #VivirEnLaFinca es un proceso que ya está entre los planes concretos de año y del que espero escribir a medida que se vaya dando. El cambio de escenario será duro, de eso no hay duda.

Cuando mi gata esté acá, en la finca, probablemente, no esté tan tranquila – Lara tendrá que empezar a vivir bajo el principio de “los gatos son amigos, no comida” – pero espero mantener la sensación de hogar que me embarga en este momento.

Me alegra estar en este plácido lugar, rodeada de gente por la que siento un afecto real y tangible y en cuya compañía me siento acogida y feliz. Desde ahora los extraño.

Scratch y The Gimp en el MDE11

Durante el 13, 14 y 15 de octubre y el 18 y 19 de octubre estuve en Medellín, en la Casa del Encuentro y en la Biblioteca Pública Piloto, haciendo una serie de talleres sobre diseño, creación y prueba de historias, juegos y simulaciones – con un enfoque en materiales multimedia – usando The Gimp y Scratch en el marco del MDE11, gracias a una invitación de los amigos de Hiperbarrio.

A continuación una breve descripción del taller y algunos de sus resultados.

Al inicio del taller se definieron el tipo de historias, juegos o presentaciones que se iban a obtener al final del ejercicio. Como planteamiento inicial se tomó el tema de la narrativa, más como propuesta metodológica que como propuesta temática.

Por que partir de la metodología?

Los ejercicios de narrativa permiten la libre expresión y el desarrollo de la creatividad de los participantes. El taller se orientó a desarrollar estas capacidades antes que pensar en un adiestramiento sobre las herramientas.

El ejercicio propuesto retoma los elementos de talleres introducidos por Barbara Barry en Narración y computación pidiendo pensar en dos personajes que se encontrarían en un escenario (que puede cambiar o no) entre quienes surge una confrontación, que lograr solucionar con un resultado inesperado.

Este sencillo planteamiento permite la exploración de escenarios,objetos, personajes, interacciones, mensajes, variables y de más elementos propios de la programación en scratch, además que brinda la posibilidad de usar fotografías tomadas por los mismos asistentes al taller para ser modificadas en The Gimp con el fin de convertirlas en esos escenarios, personajes y objetos.

Con este objetivo, el de construir la historia, durante los talleres se aprendieron a editar y manipular imágenes, tanto fotografías tomadas por los asistentes como imágenes descargadas desde Internet. Se hicieron prácticas de recorte, escalamiento, modificación de color, filtros y efectos.

Luego de editadas las imágenes se importaron a scratch para ser utilizadas en la construcción de las diferentes historias.

Ya en scratch, se trabajó en el paradigma de programación orientada objetos, para darle vida a los personajes elegidos por los asistentes. Representar el conflicto y mostrar el desenlace. Eso permitió explorar las herramientas de movimiento, control, apariencia, variables, sensores, incluso sonidos con que cuenta scratch.

Al finalizar el taller los asistentes crearon sus respectivas cuentas en la comunidad de scratch y compartieron sus trabajos en internet. Esta es una muestra de ellos:

Entre un lápiz y un borrador

Scratch Project

Blancanieves cabello sedal
Scratch Project

Ojitos
Scratch Project

Me van a comer
Scratch Project

A los participantes, organizadores y demás amigos con los que compartí esa semana en Medellín, mis más cordiales saludos.

La unión hace la fuerza

Los conjurados
Jorge Luis Borges (Argentina, 1899-1986)

En el centro de Europa están conspirando.
El hecho data de 1291.
Se trata de hombres de diversas estirpes, que profesan
diversas religiones y que hablan en diversos idiomas.
Han tomado la extraña resolución de ser razonables.
Han resuelto olvidar sus diferencias y acentuar sus afinidades
Fueron soldados de la Confederación y después mercenarios,
porque eran pobres y tenían el hábito de la guerra
y no ignoraban que todas las empresas
del hombre son igualmente vanas.
Fueron Winkelried, que se clava en el pecho las
lanzas enemigas para que sus camaradas avancen.
Son un cirujano, un pastor o un procurador, pero
también son Paracelso y Amiel y Jung y Paul Klee.
En el centro de Europa, en las tierras altas de Europa,
crece una torre de razón y de firme fe.
Los cantones ahora son veintidós. El de Ginebra,
el último, es una de mis patrias.
Mañana serán todo el planeta.
Acaso lo que digo no es verdadero, ojalá sea profético.

Voto Vital

Nunca había tomado la decisión de participar activamente en campaña política alguna. Ejercía mi derecho (y deber) al voto y esperaba sin mucho optimismo que los demás eligieran a conciencia, pensando en lo mejor para el país. Sin embargo, estos últimos años he visto como  el cinismo, la corrupción, el narcotráfico, la parapolítica, y otras tantas malas hierbas se adueñaron del estado y del país.

Luego de la caída de la re-re-elección, hay una esperanza para el cambio representada en la unión de los independientes. La posibilidad de que alguien con una visión diferente llegue al poder me ha animado a participar con un grupo de amigos programadores en la campaña del Partido Verde para la elección de Antanas Mockus como Presidente de Colombia para el periodo 2010-2014.

La primera tarea que se nos encomendó es ayudar con la difusión del Voto Vital, una iniciativa que busca que la gente reflexione y se tome el tiempo necesario para decidir por quién votará y además rechace las prácticas que conlleven corrupción y presión en el proceso electoral.

Manos a la obra y aprovechando el descanso de Semana Santa, he estado trabajando, con la ayuda de Iguana, en un juego en Scratch para recordar las 3 prácticas ilegales y las 4 malas costumbres electorales identificadas en la iniciativa.

Los dejo con el juego
Scratch Project